lunes, 27 de octubre de 2008

La supuesta pinocha

Luciana León es un amor, pero sus contradicciones en sus declaraciones me hacen pensar lo contrario, ahora pienso que ya no es tanto un amor, si no una decepción.


Quiero creer que es inocente, que no tiene nada que ver y que es harina de otro costal, por más que su progenitor sea un corrupto, espero de verdad que ella no sea cómplice de ese mal que se expande por doquier atrapando hasta a los más santos para hacer lo ilícito. Todo el concepto que tenía de Luciana se empezó a deteriorar poco a poco, cuando presionada por su bancada para que de su linda cara a la televisión y se defienda de las acusaciones en contra de su persona, empezó a contradecirse el domingo en cuarto Poder de lo que dijo en Panorama.


Con Jesica Tapia, dice hasta el cansancio que no sabía nada de los correos, es más, indica que esos correos no existen y que todo es un engaño de personas que quieren presionar a su padre Rómulo León para que salga de su hueco. Mientras Horas después en Cuarto Poder, la hermosa Lucianita mi amor platónico, dice que sí recibió esos correos, pero los recibió el 2007 y no este año. ¿A cuál de las 2 Lucianitas hay que creer, a la que dice que no recibió esos correos o a la que dice que sí recibió pero en el 2007 y no en el 2008?, o tal vez seamos drásticos, desconfiados y duros; y simplemente no hay que creer a ninguna de las dos lucianas la supuesta mentirosa.


Otras de las confecciones que dijo, fue sobre los mandatos de su padre, y lo curioso es que dijo que no le hacía caso en nada lo que le pedía su tan querido papá, ¿tan mal hija resulto ser?, con esa carita que no mata ni una mosca nadie pensaría que es una diablilla desobediente. Una de las cosas que me llama la atención es que resulta difícil creer que no se haya enterado de nada de lo que su padre hacía, y ese detalle se parece al de Fujimori y Montesinos, obviando las diferencias claro. En todo caso Luciana tendrá que demostrar que no tuvo nada que ver con la participación de su papá en el caso Petrogate, aunque todo juega en su contra, hasta sus mismas palabras.


Pero lo destacable de todo esto, es que está dispuesta a que le investiguen, no tiene problemas aparentemente en que le levanten su secreto bancario y de su teléfono, e incluso pidió que le revisen sus correos, aunque puede borrar algunos datos importantes. Esta actitud del que nada debe nada teme, lo tuvo que demostrar ni bien se conoció sobre dichos correos, ¿Por qué se demoró tanto en decir lo que tenía que decir?, durante ese lapso de tiempo de silencio, dio hincapié a que se crearán murmuraciones e historias que jugaban en su contra, y es más, dañaban la imagen de su bancada, que solo por presiones de las mismas, obligada salió a dar su versión tardíamente, y ese hecho de tardanza ya da mucho que hablar.