domingo, 28 de febrero de 2010

Reflexiones en Voz en Off

Mi blog es una mierda, lo admito, es unas de esas cosas que nunca debieron haberse parido, lo sé. Soy un mal partero, nunca debí haber tenido un hijo, por lo menos no antes de tiempo. Debí haber hecho planificación familiar. Si tienes algo que te hace una gran mierda, tienes que decirlo para que te libres un poco de esa congoja que carcome tu alma, en mi caso, mi alma está siendo devorada por lo que se ha convertido mi blog, mi querido y odiado lugar donde escribo ríos de letras mal adornados sin sentido y sin rumbo fijo, perdido en la indiferencia de uno mismo, como una especie de obligación acompañado con un poco de ego fijación, narcisismo puro que proviene de los escritos antes plasmados, muchas veces incoherentes y por demás alucinados, llegando al sufrimiento del masoquismo endemoniado. Como si realmente fueran ciertas, termino creyendo las banales historias repletas de mentiras con poesía llenas de un palabreo innecesario, que ni son versos, ni rimas, ni mucho menos prosas o historias con un argumento trabajado con el esmero apropiado, porque eso no puede hacer un tremendo vago, y encima, apático. Sólo son un conjunto de palabras inexistentes y vacías, que no llenan mi vida ni mis días, superficial a carta cabal, trivial con excesos de nimiedad, de fácil redacción si es que a eso se llama redactar, de lectura complicada hasta para el más audaz, más aburridas y tediosas que el que firma la autoría.

La única razón de escribir en este blog, es poner mis dedos en un teclado de una laptop, pensar que chuchería poner, lo que sea está bien, en el mundo en que algunos locos llaman la Blogosfera, ya no importa que roña escribas, lo único que importa es escribir lo primero que te salga del cerebro, o como diría Bayly, de los cojones, que con eso basta y por demás sobra. Que mal que piensa eso, paradójico viniendo del pensamiento.

Mi blog, se está estancando en lo banal, en seuda literatura que no aporta nada ni a las letras, ni al contenido, ni a la forma, ni mucho menos a la lectura ni al intelecto, o en su defecto, al relajo esparcimiento. Es sólo un lugar dónde colocar ligerezas provocadas por la pereza de no ir más allá, de no atreverse a algo más, de no querer mejorar y probar nuevas formas, nuevas ideas, nuevas historias y nuevos géneros. Y es que tengo muchas cosas que decir, pero no sé cuando empezaré con seriedad y con la madurez necesaria para no claudicar en el camino incierto que depara la vida de ser un escritor, o un escribidor. Tal vez le pida ayuda a Jaime Bayly Letters, pero no quiero ser su pareja ni salir en su programa, no quiero ser un desesperado, porque me gustan las mujeres y no quiero hacer de cabro. Es más, Bayly ni me haría caso porque soy muchacho provinciano, que se levanta muy temprano, ayayayay, a trabajar (Como suena la clásica canción del desaparecido Chacalón)

Tampoco no quiero dejarlo todo por ser escritor, no quiero dejar mis estudios, mi trabajo, mis otros proyectos, porque corro el riesgo que mi enamorada me deje, y que mi familia me bote a patadas de la casa. Estaría dejando motivos para acabarlo todo. No quiero ser un pobre huevón que dejó lo seguro por lo inseguro, a punto de terminar la carrera de Comunicación, faltando un año para terminarla, retirarme de la Universidad dando paso a un sueño que termine siendo mi destrucción, sería para que me maten todos. No quiero convertirme en una cifra más de escritores que en la muerte encontraron la salida de su osadía, como el caso del Dramaturgo Heinroch Von Kleist, que escribió antes de matarse con su comprensible amante, Henriette Vogel _ “Me es imposible continuar viviendo, mi alma está tan martirizada que, sólo con asomarse un poco a la ventana, la luz del sol que cae de arriba me daña” Hermosas palabras para tratarse de un tema en la que todos se asustan: la muerte en manos de tus propias manos, valga la redundancia, claro. Bellas palabras que se escapan de la rutina, pero del dicho al hecho hay un gran trecho, yo nunca me mataría a si esté en la desgracias más miserable y nefasta en la que pueda estar. La vida es cíclica, hoy te alimentas, tienes un buen trabajo, amigos que te aprecian con una gran o aparente sinceridad, gozas de una ínfima o gran prosperidad, todo te va bien, pero mañana, quién sabe, puedes estar hecho mierda, con colores que te pintan y te refriegan un arcoíris de desgracias en tu mismo cielo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Sueños entresueños

Sueño despierto, duermo soñando
Sueño con pesadillas y con parálisis de sueño
Sueño cuando no tengo sueños
Y descanso después de haberlas encontrado.

Sueño entresueños de sus ojos señuelos
Sueño con sus guiños y con sus ceños
Sueño elevado de sus asteriscos
enfrente de sus gestos quita sueños
Ubicado en su rostro bello, sueño.

Sueño en la cama mis sueños de ensueños
Alucinaciones no reales que pronto se harán realidades
Bajo mi esfuerzo y mis metas tendrán que volverse reales.

Imagino que sueño sin tener que soñar echado
Me atrapa la soñolencia en el momento menos indicado
Cuando estoy estudiando o cuando estoy divagando
Cuando estoy vagando o cuando estoy trabajando
Cuando estoy escribiendo o cuando me están dictando
Cuando no hago nada o cuando hago de la nada, algo.

Sueño con alucinaciones reales, a veces irreales
Que se convierten en imaginaciones surreales.
Sueño que cumplo mis sueños de ser el mejor
Que día tras día mi objetivo es ser superior.

Sueño en el infierno como en el cielo
Aquel cielo que tiene algo de fuego
Mucho de diablo y un tanto de santo
Un infierno sagrado y bendecido por el Vaticano.

Sueño con una reina o con una princesa
Con una doncella o con una damisela
Sueño con castillos de naipes que no se derrumban
Ante la alteza belleza que una linda dama me muestra.

Sueño como hijo pero pronto soñaré como padre
Aunque no haya planes, pronto soñaré
Y no tan pronto y no tan lejano, soñaré con ser abuelo
Y si Dios y el destino quieren, en mis bisnietos.

Sueño con cosas importantes e insignificantes
Sueño a lo grande como un gigante o como un enano.
Sueño como un rey o como un plebeyo
Sueño como un Dictador democrático y monárquico
Sueño como un Guerrero y un civil ciudadano

Sueño como joven pero a la vez como veterano
Sueño, sí, sueño, sueño como todo ser humano
Que tiene algo de monstruo y una pizca de inhumano.