miércoles, 30 de marzo de 2011

Estado etílico

Blando es tu piel como los labios de un burdel

Ángel a la vez con cuerpo de acicate

Con curvas fenomenales

Y delanteras con blindaje

A la bohemia del placer

Sin reglas ni ordenes

A la que obedecer

Sin autoridades que nos digan que hacer

Obedientes tampoco somos ni por doquier

Es que tienes para que te den

Hasta 20 hombres a la vez.


Beber y tenerte

Querer la botella y la belleza

De la figura de tu silueta

Que tantas veces me embelesa

Al son de la música

Nos perdemos en la maleza

O en la cantina

O en donde sea.

Donde haya gargantas sedientas

Y ganas de seguirla

Hasta las últimas consecuencias.


Cualquier excusa es bienvenida

Para agarrarte y tomarte en cada bebida

Vaso a vaso calas en la nostalgia

De los que quieren olvidar sus tristezas

Y sus penas

pero, contrariamente

más lo recuerdan.


Es como una liturgia

No procedente de la católica

Si no del culto de la botella

Y de los bares y cantinas

tras los beodos que alucinan

en cada bohemia

que les da la adrenalina

aun les queda media vida

sábado, 26 de marzo de 2011

Secreto del talento

La mielina es una lipoproteína del sistema nervioso que permite la transmisión de los impulsos nerviosos entre distintas partes del cuerpo.

"No se nace con genes mágicos", declara Dan Coyle, autor de Las claves del talento, un libro que reúne algunas investigaciones sobre el papel de la mielina.

Hasta ahora los expertos habían estudiado la pérdida de mielina como responsable de graves enfermedades del sistema nervioso como la esclerosis múltiple o lateral pero no habían relacionado su desarrollo con el talento.

La mielina rodea los nervios como "si se tratara de un aislamiento de goma que envolviese un alambre de cobre" con el objetivo de que la señal sea más veloz y fuerte e impida que se escapen los impulsos nerviosos.

La práctica intensa de una habilidad, según Coyle, añade nuevas capas de mielina, por lo que las acciones y los pensamientos se vuelven más "veloces y precisos".

Coyle, que ha viajado alrededor del mundo en busca de los "semilleros de talento", descubrió en Brasil que el éxito de sus jugadores de fútbol no se debía a que "lo practicaran en la playa o a la bondad de su clima" sino a las horas que dedican al entrenamiento y, sobre todo, a las repeticiones con las que liman los errores.

Brunio -al que pone como ejemplo Coyle- tiene once años y trata de aprender el "elástico", una nueva maniobra de dominio del balón que se le resiste hasta que, después de repetir el movimiento más lentamente y dividirlo en partes, lo consigue.

En Brasil, el escritor estadounidense constató que, aunque, por ejemplo, en las favelas la pasión por el deporte ayuda a desarrollar estas habilidades, la clave está en el fútbol sala, una incubadora en la que el balón, más pequeño y pesado, y el menor espacio aumentan un 600% los toques del balón y aceleran el proceso de la mielina.

Coyle también encontró otros ejemplos en su periplo: el éxito de un club de tenis ruso que, pese a sus precarias instalaciones, forma a más jugadoras de máximo nivel que todo Estados Unidos.

El autor de Las claves del talento pone también ejemplos al margen del deporte, como la rara coincidencia -que él no considera como tal- de las hermanas Charlotte, Emily y Anne Bronte, tres escritoras de talla internacional que crecieron en un pueblecito al norte de Inglaterra.

Sus escritos infantiles eran "burdas imitaciones de artículos de revistas y libros de la época" pero fueron una "práctica intensa" que culminó con novelas clásicas y "sorprendentes" como Cumbres borrascosas o Jane Eyre.

Envolver con mielina los nervios requiere gran cantidad de tiempo y energía, por lo que, aunque "no podamos ser Miguel Ángel o Messi", y durante la infancia se desarrolle de un modo más rápido, "todos podemos mejorar aquellas habilidades que nos apasionan".

"Se necesita amor irracional hacia una actividad para ser capaz de trabajar duro", añade Coyle, quien aconseja para incrementar la mielina dedicar tiempo a observar la habilidad, descomponerla y reducir su velocidad para facilitar su aprendizaje, y repetirla, "siempre prestando atención a los errores".

Además de la práctica intensa, se requiere motivación y un "maestro instructor", que enseñe "el amor hacia lo que se hace", apunta Coyle.

Según este autor, España "es un lugar con muchos talentos en el arte, los negocios o el deporte", un "renacimiento del talento español" que alcanza incluso los fogones, concluye.

jueves, 24 de marzo de 2011

Sombras y luces

Por ti dejo las sombras de mi timidez

Y recorro un lado sombrío de tu luz

Camino raudo, loco hacia la adultez

Por ser un hijo de beodez


Por ti dejo las sombras de la soledad

Y recorro la luz de tu compañía

Caminaré temerario sin temer

Puesto un sombrero siempre iré

A la magna de tu altivez.


Todos los días pensaré

Meditaré tanto durante un mes

Puede ser que estemos otra vez

Una vez que termine

A tus fauces caeré.


Tantas lunas en tu rostro

Iluminan todo lunes pretencioso

Tanto trabajo y tan pocos labios rojos

Que provocan a los lujuriosos.


Lucerito es tu nombre reluciente

Me encanta llamarte y quererte

Cuanto antes volveré a perderte

Para tener que buscarte

Y otra vez, llamarte

para siempre encontrarte.


Encuentros sin fines

Y con finales felices

Inicios dramáticos

Y búsquedas emocionantes

Todo es como antes

Cuando éramos infantes.