domingo, 27 de noviembre de 2011

Vorágine rutina

Vorágine noche de placer
sueño entrante alrededor de la noche
la lluvia cae en gotas de agua.
Lo ideal es inmensamente diferente a lo real
La muerte es liberación del alma.
y la vida es encarcelamiento de la misma.

El largo letargo de la vida normal
por más aventura que pueda ser tu vida
por donde quiera que vayas
se siente la rutina
con quién quiere que estés
se siente el estrés

Vorágine noche de pesadumbres
existencia mínima estando en pie
insignificancia en el toque de un revés
migración de aburrimiento en un largo trecho
prisión, ofuscamiento, sistema rutinario
a la que estamos expuestos.

Vorágine rutina
en la que ninguna salida tiene un sentido
sales a la calle
buscando algo que no encuentras
en la usanza
sales buscando danzas
al final no encuentras nada
y regresas con la mismas ansias
de romper con el largo letargo de la rutina diaria.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Parisueño

París, sueño pantomímico y de gran elegancia
que algún año pienso visitar.
Tu libertad me llama
y las noches fascinantes de tus calles
esperan que la transite y la recorra con pasos de caminante.
París, sueño del pasado y del futuro de tantos otros sin rumbo,
y de otros que en su rumbo hacen todo una travesía como estilo.

En la que la fragancia de una epopeya historia,
acicates invasoras para la libertad del alma cautiva muerta en la rutina,
son tus tierras no tan lejanas un impulso para conocer el mundo.

La siento cerca cada día como cuando las nubes bajan,
y es que palabras quedan muertas cuando se escribe y no se cumple.
cuando se escribe y no se echa uno a andar a un viaje sin pasajes,
o con pasajes con destino a los caminos no explorados y abundantes.

Para ir andando, te tendré en mi mente como único acompañante.
Al tomar el mando de nuestros pasos,
somos dueños de nosotros mismos.
Bueno sería construir un nuevo mundo a base de buenos recuerdos.
Con cada nuevo paso hacer un nuevo universo.
Con aguja y tela por cada andante con buenas ideas y de buenos deseos.
Sembrar una semilla en la que no exista el remordimiento,
y que crezca una planta que acabe con el sufrimiento.

Caminante, parís, sueños pantomímicos
y de gran elegancia
te respiro en cada escrito
te echo de menos en cada paso
en cada recorrido de tu inefable camino.