viernes, 14 de junio de 2013

sentir es vivir

yo quiero sentir y vivir a tu lado
disfrutar de los paseos descalzos
mojarme bajo la lluvia mientras nos besamos
parar el tiempo y sentirnos dueños de todo
abrazarnos y no soltarnos
abrigarnos y no embriagarnos
Empaparnos el corazón 
Secarnos por nuestro calor
Chorrear de sueños realizados
No ahogarnos en el intento de entendernos
amarnos por el resto de vida que nos queda.


Amor nos sobra para amarnos mientras estamos vivos
Abrochemos y aprovechemos
Para amarnos con miramientos
para qué esperar la otra vida
para decirte que te amaré hasta la eternidad
en la otra vida, en la tumba y en el cielo
por orden de llegada
nos amaremos.
Y en el más allá
Te diré que te amo
Hasta los huesos
Porque estaremos esqueletos.

Por eso cuando tomo lloro

Por eso cuando tomo lloro
Porque eres mi amor no confesado
Recorro tantas cantinas como flores en un cementerio
Que ya todo bar es testigo de mi sufrimiento

Por eso cuando tomo suspiro
Y solo me queda suspirar por el olvido
Me quedo callado en tu presencia
Y hablo de ti en tu ausencia.

Mis amigos no entienden por qué sufro tanto
Si supieran que lloro por encontrarme solo
A pesar que ellos están a mi lado
No tengo el amor ni tampoco el valor
Para hacerle frente a estas cosas del corazón

Lloro por ella
Y lloro por el licor que está en la mesa
Vaso que estimula la tristeza
En vez de olvidarla
Me hace recordarla.

Por un amor anunciado a los cuatro vientos
Un remolino vino y se llevó el contenido
No encontró el remitente esperado
Por eso no te enteraste que yo te amo

Ese mensaje se perdió
Donde quedó
Tal vez en una isla desierta
Llamada Iquitos, naufragó

Tal vez llegaron rumores de ese amor
Lo escuchaste y habrás pensado si será cierto o no
Pero mientras lo pensabas yo me encontraba
En un bar llorando y también pensando
Del por qué no te lo dije cuando estábamos los dos.

y ahora, que estoy tomando por ese amor
solo me queda suspirar
Porque cada suspiro es un beso que no se dio.
Es como una mirada que no logró mirar el alma.
Como un vaso que no logró tocar tus labios.