Humo tóxico

Incendia el templo sagrado
En el estio
Y el cielo contempla nuestro engaño
Que callamos
Nuestras piernas vuelan en el viento
Mientras la beso nos intoxicamos
De pecado.

Inventamos desastres tan próximos
A lo trágico 
Todo aquello impuro
lo creamos
Lo inmoral lo practicamos
Y el infierno contempla y aplaude
Nuestro acto.

Las formas dociles se convierten en excesos
Y aquella horrible infección
En tatuajes
Es dolor es despreciable pero atrayente
Que seduce
El placer de lo malo
Que se siente.

Amamos el odio y el hacer daño
O el hacernos
Pero asi vivimos y de aquello morimos
De lo perverso
Somos recluidos
Los mas grotescos del mundo
Nuestro talento es nuestra maldición
Si, somos poetas malditos
Y revivimos con la autodestrucción.

Tu sacrifio es mi alimento
Tus aplausos nutren mi ego
Aficionados de los riesgos
Sabemos lo que queremos
Y vamos tras ello
No necesitamos de nadie
Mas que de tu admiración
Somos poetas malvados
Que reviven con el vicio
Como adicción.

Escuchamos el llanto
Y el latido de un corazón deprimido y frio
Que dejó de latir y se hizo hielo
se derritio hasta desvanecerse
Hasta perderse.

Los humanos aman menos
Y se preocupan más por el dinero
Miramos como se desgarran y se cuelgan
Por un puesto
Que les mantiene ocupados
Sin tener felicidad
Van perdiendo la vida
Pero van ganando centavos
Van presumiendo de lo que tienen
Y no de las veces que fueron felices.

Son seres tristes
Sin pasión
Sino se atrevieron a vivir sus sueños
Por confort
Y van muriendo lentamente
sin saberlo
Al no ir por lo que han querido
Se les acaba el tiempo
la vida se les va
Y no sueñan más.

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